Publicado en Revista Cosas el 18 de agosto de 2025
¿Por qué seguir estudiando después del pregrado? ¿En qué radica su importancia? ¿Qué cualidades debe tener un buen programa? ¿Cómo capitalizar la inversión y el tiempo que le dedicarás? Reconocidos especialistas responden estas preguntas para ti.
Por Daniel Crespo Pizarro
Cada vez son más los profesionales que deciden volver a las aulas. Algunos lo hacen para perfeccionar lo que ya saben; otros, para reenfocar su carrera o quizá empezar un nuevo camino. También están quienes buscan fortalecer su experiencia académica y abrir nuevas puertas en un mercado laboral retador y competitivo. En todos los casos, los programas de maestría y especialización se han consolidado como herramientas clave en nuestro camino de crecimiento profesional.
COSAS conversó con Inés Temple, referente en empleabilidad y liderazgo; Ricardo Pino, director académico de la Escuela de Postgrado de la UPC; Pedro Grados, director de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Lima, y Rogério Moreira, director ejecutivo de Harson University, para conocer cómo estos programas te ayudan a transformar tu perfil profesional y responder a los desafíos del mercado laboral.
¿Por qué dar el siguiente paso? Para Inés Temple, presidenta de LHH DBM Perú y LHH Chile, el objetivo de estudiar una maestría o un programa de especialización no tiene que ver con títulos o prestigio, sino con talento y propósito. “Es muy importante no perder de vista el desarrollo de nuestro perfil profesional. Debemos darnos cuenta de que todos vendemos nuestros servicios y, por eso, es nuestra responsabilidad mantenerlos vigentes, actualizados y relevantes”, señala.
Pedro Grados, director de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Lima, coincide: “La mayoría de profesionales que ingresan a una maestría buscan perfeccionar su línea de carrera o ampliar sus conocimientos en un ámbito distinto al que se dedican”.
Ricardo Pino, director académico de la Escuela de Postgrado de la UPC, piensa que la actualización constante es clave: “El conocimiento avanza a pasos agigantados, y el mercado laboral requiere profesionales con conocimientos actualizados y especializados para superar los desafíos del mundo globalizado y automatizado”.
Finalmente, Temple enfatiza: una maestría demuestra el deseo de ofrecer servicios profesionales de calidad y la ambición de continuar creciendo; es necesario actualizar permanentemente el perfil profesional. Grados afirma que hoy en día una maestría es necesaria para ascender profesionalmente, tanto por el conocimiento que brinda como por las relaciones con profesores, compañeros y egresados.
LA ESPECIALIZACIÓN COMO VENTAJA
En un entorno competitivo, la especialización te distingue de otros profesionales con una formación más general. Es evidente, además, que contar con estudios de posgrado abre puertas a cargos de mayor responsabilidad y mejor remunerados. Muchas empresas valoran (y a veces exigen) grados de maestría para roles de liderazgo, investigación o gestión estratégica.
Según Temple, estos estudios son una herramienta para obtener mejores resultados y más oportunidades de crecer. “Seguir aprendiendo no solo nos capacita o nos abre horizontes de conocimiento, sino que también le demuestra al empleador y al mercado que somos personas con una sana ambición, y este es un perfil que siempre buscan las organizaciones”.
Grados observa que hoy en día son pocos los que terminan el pregrado con claridad sobre a dónde quieren llegar; muchos jóvenes van formando su perfil profesional en el camino. Durante una maestría, el profesional se aleja del ritmo acelerado del trabajo diario y se sumerge en un entorno académico donde puede cuestionar, reevaluar y redefinir su vocación. Este proceso intelectual y personal te ayuda a afinar el propósito de tu vida y carrera, brindando mayor claridad sobre lo que realmente quieres aportar al mundo.
Muchas maestrías, además, incorporan una visión interdisciplinaria. Al entrar en contacto con nuevas metodologías, realidades o sectores, puedes descubrir áreas que no consideraste antes y que te inspiran. Estudiar con docentes y compañeros de diversas trayectorias permite contrastar experiencias. Estas interacciones generan nuevas oportunidades y modelos de vida que te ayudan a imaginar una carrera más alineada con tus valores.
Uno de los grandes activos en estos programas es el aprendizaje colaborativo. Para Temple, en las maestrías se aprende tanto de los compañeros como de los profesores, porque los participantes ya tienen experiencia y mucho que aportar a la discusión. Rogério Moreira, director ejecutivo de Harson University, lo explica desde su experiencia con programas internacionales en línea: quieren que los estudiantes participen en debates y en el aprendizaje colaborativo con sus pares.
Otra ventaja fundamental de una maestría es la posibilidad de construir una red profesional auténtica. Temple prefiere hablar de una “red de confianza”, de relaciones genuinas, valiosas y de largo plazo basadas en el aprecio, no únicamente en el interés. Pino resume: “Hoy no basta con tener estudios de pregrado; las personas sienten la necesidad de realizar estudios de posgrado para continuar con su desarrollo profesional”.
Según Moreira, «es una experiencia magnífica; hemos visto casos de peruanos que han transformado su vida profesional gracias a programas flexibles, accesibles y de calidad internacional«.
ENCUENTRA LA MEJOR OPCIÓN PARA TI
Elegir una maestría o programa de especialización es una decisión clave en tu vida profesional, y no todos los programas son iguales; la búsqueda y la decisión final deben ser parte de un proceso bien informado.
Todos los especialistas coinciden en que debemos indagar por instituciones acreditadas y con buena reputación y, sobre todo, evaluar si el contenido curricular está actualizado y alineado con los desafíos actuales de tu sector.
Un buen programa cuenta con profesores que no únicamente tienen formación académica sólida, sino también experiencia práctica o trayectoria profesional destacada. Como enfatiza Pino, ellos aportan una perspectiva aplicada y útil para tu vida.
Temple aconseja considerar quiénes serán tus compañeros: ¿son profesionales activos, de diversos sectores o países? Un buen programa crea oportunidades para hacer contactos valiosos que pueden acompañarte a lo largo de tu carrera.
El doctor Grados destaca también la oportunidad de llevar un programa de especialización en línea. Este te permite adaptar el estudio a tu ritmo de vida, sin tener que dejar el trabajo u otras responsabilidades. Puedes organizar tu tiempo según tus picos de productividad y disponibilidad. No importa en qué ciudad o país estés: puedes acceder a contenidos, clases y foros desde tu casa, tu oficina o incluso mientras viajas. Esto elimina barreras geográficas y de traslado.
Moreira también destaca la flexibilidad como una ventaja actual: «Con un celular se puede cursar una maestría en cualquier lugar. La educación online ha abierto posibilidades antes impensables; para quien tiene actitud, hay buenos logros». Además, resalta la importancia del inglés en el perfil profesional: el nivel avanzado ha pasado de 16 % a 35 %, por lo que sigue siendo fundamental.
La nueva oferta de estudios de posgrado virtual ha permitido que muchos profesionales fuera de Lima puedan acceder a estudios de posgrado, evitando costos que probablemente no hubieran podido cubrir. Estudiar en línea te obliga a dominar herramientas tecnológicas, plataformas colaborativas y entornos virtuales, competencias clave para el mercado laboral actual. Es cierto que la presencialidad te da otras tantas ventajas, pero no se debe desestimar el valor de un buen programa educativo virtual.
La elección del programa también debe centrarse en la calidad y no únicamente en el precio. Muchas personas creen que las universidades de primer nivel son mucho más caras, y no necesariamente lo son. Debemos apuntar alto: se trata de nuestro perfil profesional y de nuestra carrera.
UNA INVERSIÓN QUE TE DEBE TRANSFORMAR
Temple lo resume claramente: “Es el mejor negocio propio que tenemos; debemos brindarnos los mejores conocimientos, la mejor formación, los mejores valores posibles, y rodearnos de la mejor gente y los mejores profesores”.
Desde su experiencia en procesos de recolocación profesional, confirma que desde 2022 ha aumentado el número de ejecutivos con maestría o posgrado, lo que se refleja positivamente en sus niveles de recolocación, con mejores salarios y mayores responsabilidades.
Pero ¿cómo capitalizar la experiencia de manera concreta?
Actualiza tu CV, tu perfil en LinkedIn y tus presentaciones personales destacando el título obtenido, las habilidades específicas adquiridas, los proyectos, investigaciones o notas técnicas que elaboraste a lo largo de tus estudios. Todo esto te posiciona como un profesional más sólido y especializado.
Activa y cultiva tu red de contactos. Una maestría te deja una valiosa red de docentes, compañeros y aliados. Mantenla activa. Participa en eventos, grupos de exalumnos o seminarios. Colabora con colegas en proyectos o publicaciones. Ofrece ayuda o mentoría: dar valor fortalece tu presencia en la red.
Lleva a la práctica lo que estudiaste. Propón mejoras o nuevas iniciativas en tu trabajo. Lidera cambios, implementa herramientas o presenta soluciones innovadoras. Esto te posiciona como alguien proactivo, actualizado y con visión estratégica.
Sigue aprendiendo. Una maestría no es un punto final, sino una plataforma. La idea es que aproveches el impulso de crecimiento de la maestría para crecer y alcanzar nuevas metas y abrir nuevos horizontes.
Finalmente, nuestros especialistas coinciden en esta conclusión: conecta con tu identidad y con lo que has aprendido. Pregúntate: ¿cómo puedo usar todo esto para generar impacto? Ya sea en tu comunidad, en tu organización o en la sociedad. Este enfoque trasciende lo técnico y da sentido a tu crecimiento.
«La IA también necesita mentes creativas y humanistas»
Pedro Llamas Flores, vicepresidente para Europa del Sur de Oracle, invita a los jóvenes a acercarse sin miedo a la inteligencia artificial.
¿Qué consejo daría a los jóvenes peruanos que quieren involucrarse en la IA, incluso sin formación técnica?
Mi primer consejo sería: no tengan miedo, esta tecnología también es para ustedes. A veces parece un club exclusivo de ingenieros, pero necesita mentes creativas, humanistas, emprendedoras. Si te intriga, sé curioso, aprende poco a poco con ejemplos sencillos y no subestimes tus capacidades “no técnicas”. Busca una comunidad que te acompañe. No te desanimes: la clave es la persistencia y la pasión. Con curiosidad, educación y ética, puedes ser parte de esta revolución.
¿Qué es lo que más le entusiasma de esta tecnología?
Su capacidad para amplificar lo humano y resolver problemas que antes parecían imposibles. Me emociona ver cómo aprende, mejora y nos libera para enfocarnos en la creatividad y el pensamiento crítico. Lo más emocionante es cuando sorprende con soluciones que no imaginábamos. Para mí, la IA no es algo frío, sino una aliada poderosa que nos ayudará a mejorar la vida en muchos niveles.
¿Cuáles son los mayores conceptos erróneos sobre la adopción de la IA que usted encuentra y cómo los aborda?
Muchos creen que para usar IA se necesita ser una gran empresa tecnológica o tener expertos en datos. En realidad, hoy existen soluciones listas para usar, accesibles desde la nube, sin necesidad de saber cómo funciona por dentro. Otro malentendido es pensar que la IA elimina empleos, cuando en verdad automatiza tareas repetitivas y libera tiempo para que las personas se enfoquen en lo estratégico o creativo.
¿En qué situaciones usamos IA sin darnos cuenta?
Cada vez que dictas un mensaje, usas el autocorrector o recibes recomendaciones en Netflix o Spotify, estás usando inteligencia artificial. También actúa cuando tu correo filtra el spam o cuando Google completa lo que escribes. Son algoritmos que aprenden de millones de datos para ayudarte, incluso si no te das cuenta de que están ahí.
¿Cómo ayudan las bases de datos con IA?
Funcionan como un administrador virtual que cuida y optimiza los datos de forma autónoma, como es el caso de la tecnología de Oracle. Detectan problemas antes de que ocurran, aplican parches de seguridad automáticamente y se autogestionan. Así, empresas sin especialistas técnicos pueden ahorrar tiempo y costos, mejorar la seguridad y enfocarse en decisiones estratégicas. Es como tener un experto trabajando 24/7, sin errores ni distracciones.
¿Cómo cambiará la IA nuestra vida y trabajo en los próximos cinco a diez años?
La IA será tan común como la electricidad: desde salud preventiva con wearables hasta tutores educativos personalizados, asistentes de trabajo automatizados, fábricas inteligentes y traducción simultánea. Nos ayudará a ser más sostenibles, eficientes e inclusivos. Habrá nuevos roles, más tiempo libre y oportunidades donde humanos e IA colaboren. Si se implementa bien, transformará positivamente nuestra calidad de vida y ampliará el acceso a servicios clave en todo el mundo.